La familia del detenido por las armas, enojada por el allanamiento

Policiales 06/01/2016 Por
El hijo de Aldo Gallo, el hombre imputado por la tenencia de una treintena de armas en su casa de calle 48, aseguró que su padre no es un delincuente y que toda su vida se dedicó a arreglar los artefactos.
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Imagen ilustrativa

Con mezcla de bronca, sorpresa e indignación se expresó ayer el hijo del jubilado de 83 años que fue detenido en la ciudad de Colonia Caroya, 50 kilómetros al norte de la capital provincial, luego de que se hallara en su casa una importante cantidad de armas cortas y largas.

La mayor parte de esos “fierros” (varios oxidados y rotos) no contaba con documentación en regla. Otros tenían la numeración limada, según informó la Policía de Córdoba.

Aldo Antonio Gallo (83) fue armero toda su vida, un poco como trabajo, un poco por hobby . Desde ayer a la mañana, permanece detenido.

El fiscal provincial Eduardo Gómez lo imputó por encubrimiento.

De manera paralela, en el Juzgado Federal N° 1 de la ciudad de Córdoba se inició una causa por “acopio de armas”, debido a que se le encontró un viejo proyectil de mortero (inutilizable).

La Policía había informado al comienzo que era un “misil antiaéreo”, lo cual es falso.

Desde la fuerza incluso se indicó que el jubilado está sospechado de haber alquilado o vendido armas a delincuentes de esa región. El alquiler, según fuentes del caso, rondaría los 500 pesos por arma.

El jefe de la Departamental Colón, Daniel Barrera, indicó que se llegó a esa casa en medio de una investigación por un asalto callejero, ya que se sospecha que allí “se retiraban y guardaban armas”.

“El hombre dice ser armero, pero no tenía registros ni papeles”, dijo el comisario.

Operativo

Tanto Jesús María como Colonia Caroya vienen siendo blancos permanentes de asaltos.

Uno de los últimos robos en Caroya ocurrió el domingo y tuvo por víctima a un vecino a quien dos delincuentes armados le robaron su mochila.

Los pesquisas lograron dar con uno de los sospechosos, quien le dijo a los uniformados dónde había dejado “escondido” el revólver.

Con ese “dato”, los policías, orden de allanamiento mediante, llegaron a la casa del exarmero: al 3721 de Calle 48.

En el lugar se incautaron siete escopetas y 18 armas cortas, principalmente viejos revólveres, varios con números limados, además de dos pistolas de aire comprimido.

También se hallaron proyectiles de distintos calibres.

¿Se encontró el revólver usado en el robo? No se sabe. Son muchos para analizar.

“Fue un allanamiento tranquilo. El hombre no se resistió”, indicó el comisario Barrera.

“Es inocente”

Ariel Gallo, uno de los hijos del jubilado, bramó ayer con el operativo al que calificó como “inventado” por los robos.

“Mi papá es buena persona. Toda la vida fue armero. Siempre le arreglaba las armas rotas a los policías, de acá y de Catamarca”, expresó.

“Pero se cansó y dejó de arreglar. Varias veces vinieron policías a pedirle que les arregle alguna, pero no quiso hacerlo más. ¿Si les alquilaba a los ladrones? ¡Es mentira!”, añadió el muchacho.

Desde la familia Gallo se indicó que la mayoría de los revólveres están rotos. “Él junta armas viejas y de ahí sacaba los repuestos para hacer los arreglos. Y no tiene papeles, porque son cosas viejas”, añadió.Sobre el proyectil de mortero, también secuestrado, el hijo enfatizó: “No anda. No explota. Es un viejo regalo que le hizo un tío, que es gendarme retirado. Mi papá colecciona esas porquerías. ¡Dijeron que es un misil! ¡Es un disparate!”.

FUENTE: La Voz del Interior. 

Ariel Roggio

Periodista

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