La herencia quedó para todos

Colonia Caroya 12 de julio Por
Los problemas entre los descendientes del "castillo de Guyón" llevaron a un abandono impensado del chalet más lujoso de la historia de la Colonia. ¿El municipio tardó demasiado en apropiarse del lugar?. En la nota, fotos inéditas del chalet.
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El conocido "castillo de Guyón" fue la construcción más lujosa de la historia de Colonia Caroya.

Emplazada en la "calle ancha" (hoy Av. San Martín), se imponía ante la vista de todos los colonos como una vivienda única, con materiales traídos de Europa, que contrastaba con esas primeras viviendas en forma de "L" que se iban edificando en el extenso territorio caroyense de las primeras décadas.

Era propiedad del adinerado Andrés Fogliarini, el primer inmigrante italiano que logró un capital importante a base de préstamos y de negociados a pesar de su analfabetismo (no sabía leer ni escribir).

Fue dueño también de la bodega Intihuasi, de un campo en Deán Fúnes con el mismo nombre, compró la Estancia El Indio y hasta construyó su propio mausoleo en el Cementerio de Colonia Caroya.

Fue muy importante en la fundación de Colonia Vicente Agüero: como tenía dinero, compró las acciones del agua y se las vendió a los colonos que se separaron de Caroya para crear otro pueblo.

Tuvo una única hija llamada María, casada con Antonio Guyón, con el que tuvo cinco hijos. Al momento de repartir la cuantiosa herencia, los descendientes entraron en una disputa de décadas.

Los bienes eran tantos, que no se pusieron de acuerdo para ocupar el predio del chalet o venderlo. El orgullo de unos y la porfía de otros llevó al conocido "castillo" a un estado de abandono impensado.

Dejaron de pagar las tasas municipales, crecieron las malezas, desapareció la fauna exótica que había y los vándalos y ladrones se llevaron todo lo de valor.

¿La Municipalidad pudo apropiarse antes? El conflicto de la herencia complicaba las gestiones, a pesar de la deuda que el inmueble seguía generando en contra del Estado.

Hace tres años, después de varias décadas de disputas familiares, acordaron vender la propiedad a la familia Mariano, que tenía pensado hacer un complejo de Departamentos. Con el problema resuelto por parte de los herederos, fue más fácil intervenir.

La Municipalidad lo declaró Reserva Parque Urbano y logró la expropiación para adueñarse de casi 3 hectáreas de un espacio misterioso, intrigante y con una historia de lujos y conflictos de sucesión.

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La casa estaba rodeada de vegetación

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El espléndido patio de invierno 

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El ingreso al chalet

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Antonio Guyón en lo que se supone es la Estancia El Indio, donde había un centenar de hectáreas de frutales

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Extraordinaria postal de la calle ancha

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Antonio Guyón, su esposa María Fogliarini y sus cinco hijos

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Dentro de la casa, la familia Guyón y los herederos de la fortuna

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Había palmeras y otras plantas exóticas en las que sobrevolaban varios tucanes 

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Vista aérea actual del predio









Ariel Roggio

Periodista

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