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title: "2 de junio: Día Internacional de Acción por los Trastornos Alimentarios"
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description: "¿Qué pasa cuando el cuidado de la salud empieza a confundirse con control, culpa o miedo a la comida? Columna de la Lic. en nutrición, Lucía Cabrera Grión."
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date_published: "2026-06-01T20:54:00-03:00"
date_modified: "2026-06-01T20:59:51-03:00"
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# 2 de junio: Día Internacional de Acción por los Trastornos Alimentarios

***Lic. en nutrición Lucía Cabrera Grión. MP: 5252***

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) suelen asociarse únicamente con la comida o el peso, pero en realidad son problemáticas de salud mental complejas y multifactoriales.

Vivimos en una sociedad donde los mensajes sobre alimentación, cuerpos y “salud” están presentes todo el tiempo. Hoy es casi imposible abrir las redes sociales sin encontrarnos con consejos para bajar de peso, “comer mejor”, entrenar más o cambiar nuestro cuerpo. Muchas veces, incluso, ciertas conductas de riesgo pasan desapercibidas porque se encuentran socialmente normalizadas o son vistas como hábitos “saludables”.

Pero ¿qué pasa cuando el cuidado de la salud empieza a confundirse con control, culpa o miedo a la comida?

Los TCA son trastornos de salud mental caracterizados por alteraciones en la conducta alimentaria y por una preocupación intensa por el peso y la imagen corporal. Intervienen múltiples factores psicológicos, sociales, familiares y biológicos. Por eso, no deben entenderse como un capricho o una cuestión de voluntad.

Muchas veces, el inicio de un TCA puede estar relacionado con dietas restrictivas o conductas que socialmente son vistas como normales e incluso saludables. Aunque no todas las personas que hacen dieta desarrollarán un trastorno alimentario, estas conductas pueden actuar como desencadenantes en personas vulnerables.

Existen distintos tipos de TCA y todos pueden tener consecuencias graves para la salud física y mental. Los más frecuentes son:

- Anorexia nerviosa: restricción extrema de alimentos y miedo intenso a subir de peso.

- Bulimia nerviosa: episodios de atracones seguidos de conductas compensatorias como vómitos, ayunos o ejercicio excesivo.

- Trastorno por atracón: episodios recurrentes de atracones sin conductas compensatorias posteriores.

La insatisfacción corporal es cada vez más frecuente. Según cifras de la Asociación de Lucha Contra Bulimia y Anorexia (Aluba), el 70% de las argentinas no está conforme con su cuerpo y nuestro país se encuentra entre los países con mayores índices de TCA.

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Vivimos en una sociedad que valora ciertos cuerpos por encima de otros. Se premia la delgadez, se la asocia con salud, éxito, fuerza de voluntad, belleza y aceptación. Esta forma de pensar (muchas veces inconsciente) es lo que se conoce como **cultura de la delgadez**. En este contexto, es común escuchar frases como “qué linda que estás, ¿bajaste de peso?” o “no comas eso que engorda”, sin darnos cuenta del daño que pueden generar.

La presión por alcanzar un ideal corporal puede empujar a muchas personas, especialmente adolescentes, a hacer dietas extremas, ocultar su malestar o vivir con culpa por no cumplir esas expectativas.

Además, la exposición constante a modelos corporales idealizados y muchas veces editados puede reforzar obsesiones y generar expectativas poco realistas sobre nuestros cuerpos.

Es importante que tanto las familias, como los docentes y la comunidad sepan reconocer algunas señales tempranas, para poder acompañar y detectar estas problemáticas a tiempo. Algunas de ellas pueden ser: la preocupación constante por el peso o la comida, restricciones alimentarias, atracones, culpa luego de comer, aislamiento social o ejercicio físico excesivo.

No hay una única forma de recuperarse ni un único modelo que funcione para todas las personas, pero sí hay algo común a todos los procesos: requieren tiempo, paciencia, apoyo profesional y red afectiva.

Hablar de los TCA, informarnos y revisar cómo nos relacionamos con la comida y los cuerpos también forma parte de la prevención.

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