Museo Casa Copetti hoy cumple 20 años

Colonia Caroya 11 de octubre de 2018 Por
Fue inaugurado el 11 de octubre de 1998 después de los trabajos de restauración que ejecutó el Arq. Hugo Peschiutta con aportes de la Provincia de Udine y el Ente Friuli Nel Mondo.
museo

El Museo Permanente de la Friulanidad Casa Copetti hoy cumple 20 años.

Fue inaugurado el 11 de octubre de 1998 por el Centro Friulano, propietario del lugar, después de varios años de restauración.

Juan Bautista Copetti fue el original dueño. Junto a su familia, construyeron la vivienda en 1894.

La construcción es una típica vivienda friulana de la época (fines del siglo XIX) que se compone, al igual que todas las viviendas rurales, de un conjunto de elementos ubicados alrededor del patio: casa, aljibe, acequia, poza, granero, corrales para cerdos y gallinas, etc. 

Se le suma la chacra, que es el lugar donde se trabaja la tierra para el cultivo de cereales, legumbres, hortalizas y frutas destinadas a la venta y/o consumo. Todo ello formaba la unidad de producción, antiguamente de 6 hectáreas, de la cual la familia obtenía su sustento económico.

La casa es bastante extensa y de habitaciones amplias que generalmente no se comunican entre sí, sino que se abren a una galería en forma de L que sirve de ingreso y es el espacio propicio para la reunión de la familia, por su transición entre el interior y el exterior. 

Esta propiedad fue adquirida por el Centro Friulano de Colonia Caroya el 14 de abril de 1989 y restaurada con el aporte de los municipios de la Región del Friuli Venezia Giulia –Italia–, la colaboración del Ente Friuli nel Mondo y de la Municipalidad de Colonia Caroya. 

La obra de restauración de la casa se llevo a cabo en el año 1998 por el arquitecto Hugo Peschiutta, con intervención del Ente Friuli Nel Mondo y el gobierno de la provincia de Udine que giro dinero para dicho proyecto.

museo copetti

Para llevar a cabo la obra, el techo se desarmó completamente –parte por parte–   y luego se volvió a colocar.  Los tirantes de madera de algarrobo, quebracho o piquillín que, en su mayoría son los originales, se limpiaron y fueron tratados con un producto antipolilla; las tejuelas de la bóveda se cambiaron por otras nuevas porque estaban muy deterioradas y no se sabía cómo iban a responder al cambio y al peso; mientras que las tejas son las originales que se lavaron y volvieron a colocar, armando el techo tal cual se encontraba el original.

Durante el proceso de restauración de la vivienda se realizó un raspado en las paredes y se encontraron varias capas de pintura hasta llegar a la original.

Para la elaboración de las pinturas los colonos utilizaban colorantes naturales, extraídos de vegetales o animales; por ejemplo para obtener la pintura rosada se mezclaba cal con sangre de animales y con la leche del higo que humectaba la pintura e impedía que se resquebrajara.

Esta vivienda constituye un símbolo de la vida de los primeros inmigrantes friulanos en esta nueva tierra y no sólo sigue en pie, sino que hoy luce tal como fue concebida en el siglo XIX. 

Actualmente funciona como Museo Permanente de la Friulanidad, realizándose en el predio diferentes actividades culturales y eventos sociales.

Desde hace varios años es administrada por la Municipalidad de Colonia Caroya.

Ariel Roggio

Periodista

Te puede interesar