Desde que se habilitó la duplicación de calzada, gran parte del agua que escurre desde los barrios del Oeste termina en la 124. Hay tramos cortados al tránsito, acequias rotas y canales improvisados.
Junto a su hijo mantienen plantas que pusieron hace 40 años y que aún dan producción. La entrevista se proyectó en el marco de la Fiesta del sábado pasado.