Un depravado vuelve a atemorizar a las mujeres de Colonia Caroya

Policiales 01 de febrero de 2021 Por Ariel Roggio
Ya se han reportado varios casos de un sujeto que se mete a las habitaciones durante las madrugadas para abusar de sus víctimas. Hace más de 15 años se dio una situación similar. En la nota, testimonios de un caso actual y de una joven que quedó con el trauma desde 2004.
Sujeto
Imagen ilustrativa

En sus primeros ataques, fue apodado “el mirón”. Hoy estamos en presencia de un abusador de mujeres a quienes sorprende de madrugada.

Uno de sus últimos actos fue la semana pasada en una vivienda de barrio San Agustín.

Saltó un portón, abrió una ventana del garaje y se metió a una habitación en la que dormía una adolescente de 15 años y su mamá.

La mujer mayor se despertó con la luz de la linterna de un celular alumbrándola a los ojos. Los gritos hicieron que el sujeto huya por el mismo lugar por el que ingresó.

“No tengo ninguna duda que lo hizo para mirarnos, para acosarnos. No se robó nada y es la forma de actuar de este tipo”, nos contó la joven.

Asegura que la Policía no le tomó la denuncia esa misma mañana y que, con el paso de los días, se fue enterando de más casos.

 

¿Es el mismo?

“El mirón” comenzó a actuar entre 2004 y 2006, siempre en noches de verano, cuando las ventanas quedaban abiertas de noche por la tranquilidad a la que estaban acostumbrados los caroyenses.

En esa oportunidad, atacó a un grupo de compañeras del colegio, una por una, en diferentes momentos.

A más de 15 años de esos episodios, una mujer víctima del depravado nos contó el trauma que aún vive.

“Yo estaba durmiendo y siento que algo roza mi pierna y cuando prendo el velador tenía a este tipo encima manoseándome. Para mi familia, lo que pasó esa noche nos marcó para siempre. Problemas de salud, necesidad de terapia casi toda la vida”, nos relató.

En esos años, también se decía que robaba prendas íntimas de mujer que estaban colgadas en las sogas de los patios.

Para esta mujer, el sujeto que actuó esta semana es el mismo que hace más de una década y media atemorizó a las jóvenes de la ciudad.

Ariel Roggio

Periodista

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